Mostrando entradas con la etiqueta evolucion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evolucion. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de enero de 2010

El sofisticado cerebro de los neandertales

Una de las conchas perforadas utilizada por los neandertales en Murcia. |PNAS

Una de las conchas perforadas utilizada por los neandertales en Murcia. |PNAS

Un rostro tosco, casi sin barbilla, con una gran nariz, piernas cortas y un cuerpo robusto. El retrato de los neandertales, a partir del análisis de sus huesos, ha cimentado la idea de que aquellos humanos que vivieron en Europa desde hace 230.000 y hasta hace 28.000 años, eran torpes, incapaces de progresar y, por tanto, sucumbieron ante la llegada, desde África, de una especie mucho más inteligente, la nuestra.

Pero este egocéntrico retrato de la historia se tambalea tras los hallazgos que se han producido en los últimos años. El más reciente, unos adornos corporales realizados con conchas y recipientes para guardar sus pinturas decorativas que han sido encontradas en Murcia por el equipo del investigador portugués Joao Zilhao, actualmente en la Universidad de Bristol.

Estas piezas del rompecabezas neandertal se suman a otras que representan a unos seres humanos que no eran nada tontos y que, probablemente, acabaron extinguiéndose por un crisol de factorescomo el cambio en el clima, su dispersión geográfica, una población genética muy pequeña y, ya en su declive, la llegada de competencia.

[foto de la noticia]

Hoy sabemos que se comunicaban entre ellos (tienen el gen FOX P2 del lenguaje, pero se desconoce si su capacidad lingüística era como la del 'Homo sapiens'), que vivían en bandas dentro de cuevas-campamento que acondicionaban y que cubrían el suelo con pieles , como ha comprobado el director delIPHES, Eudald Carbonell, en el yacimiento de Abric Romaní en Capellanes (Barcelona); también usaban trípodes para asar la cazaque acompañaban con frutos recolectados. Sabemos queenterraban a sus muertos y, en 2009, el norteamericano Metin Eren incluso defendía en un trabajo que sus herramientas fueron más eficientes y duraderas que las de los sapiens.

Todo ello no ha hecho sino echar leña a un debate que no cesa en torno a su capacidad de innovar o solamente copiar lo que hacían los vecinos recién llegados.

Los adornos encontrados por el equipo de Zilhao en la cueva de los Aviones y la de Antón, publicados en 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), podrían poner fin a la polémica. "Estas decoraciones corporales indican un pensamiento simbólico hace 50.000 años, 10.000 años antes que de llegaran los 'sapiens' a Europa, así que no les pudieron copiar. Y son adornos que identifican a las personas, lo que indica que tenían redes sociales complejas. También fabricaban un pegamento mediante un sofisticado proceso con calor. Todo ello evidencia que sus cerebros eran como los nuestros", dice Zilhao.

El paleontólogo luso está entre los defensores de la conocida como teoría indigenista, que defiende que entre ambas humanidades hubo intercambio genético, dado que eran especies casi iguales. Es decir, que los neandertales fueron absorbidos y dejaron su huella. Esto es algo que, de momento, el ADN prácticamente ha descartado.

"Puede que se cruzaran sin tener descendencia", apunta el arqueólogo Enrique Baquedano. Para este experto, director del Museo Arqueológico de Madrid, la polémica sigue: "No creo que los neandertales hicieran herramientas más sofisticadas. Los 'sapiens' tenían flechas y arcos, lo que les permitía atacar y defenderse a distancia. Los yacimientos neandertales más avanzados son los chapelterronienses, muy tardíos, y pudieron ser fruto del intercambio cultural", apunta dando alas a la teoría de la copia.

El catedrático Valentín Villaverde, de la Universidad de Valencia, coautor del hallazgo con Zilhao, sin embargo, cree que las diferencias son adaptativas: "Hay un fondo común en el origen del simbolismo, de un antepasado lejano de ambas especies, pero la evolución dependió de factores externos e internos. Su capacidad cognitiva era la misma, pero los neandertales eran pocos y dispersos;puede que no tuvieran arcos porque no habían llegado a desarrollarse hasta ese punto cuando desaparecieron. Ellos eran eficaces en la caza. Su derrota no fue por su incapacidad, sino por las circunstancias», defiende el experto.

Es lo mismo que defiende Carbonell:"Si el 'Homo heilderbergesis', hace 400.000 años, ya tenía un comportamiento simbólico, no me sorprende nada que lo tengan los neandertales, que ya hacían grabados y son una forma de escritura incipiente. Ya el enterramiento en la Sima de los Huesos de Atapuerca fue consciente, y ello ya es simbólico. Sin diferencias físicas, serían igual que nosotros. Pero tenían muchos factores en contra y hubieran desaparecido con o sin 'sapiens'", asegura.

Su colega Antonio Rosas, paleobiólogo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, que codirige las excavaciones en la cueva de El Sidrón (Asturias), es más cauto. "Me creo el último hallazgo en un 95%. Yo creo que ambas especies son humanidades distintas y sus capacidades debían ser diferentes. Quizá la datación de las conchas varíe con nuevas técnicas o quizá la cueva estuvo sumergida en el mar y todo se movió. También puede que la naturaleza inventara lo mismo dos veces", argumenta.

Rosas no niega que sigue el debate porque en el registro arqueológico siempre falta información. "Lo analizamos como el escenario de un crimen, pero no tenemos nunca testigos que nos confirmen lo que vemos", apunta.

"Se trata de entender que hubo otra forma de ser humano y que somos únicos por casualidad. Ellos vivían felices en Europa y llegaron unos de África y se extinguieron, pero hubo muchos factores en esa desaparición y los cromagnones sólo les dieron el tiro de gracia", concluye.

lunes, 11 de enero de 2010

¿SABES QUIEN ES ARDI?


El equipo del proyecto Valle Inundado (“Middle Awash”) trabajó durante tres años para excavar el esqueleto de Ardi en un lugar llamado Aramis, situado en el valle del Rift de la región Afar de Etiopía. El esfuerzo de recuperación involucró el trabajo de docenas de científicos de todo el mundo.

Cuando el esfuerzo de recuperación del esqueleto finalizó en 1997, el equipo había recuperado más de 125 piezas de una hembra de 4.4 millones de años de antigüedad, el esqueleto homínido más viejo jamás encontrado.

Pertenecía a una nueva criatura que los científicos clasificaron bajo el nombre de Ardipithecus ramidus. El nombre proviene del lenguaje Afar en honor a los que todavía habitan el lugar. Ardipithecus significa “mono de tierra”, mientras ramidus significa “raíz”.

El descubrimiento de este bípedo de ambientes boscosos de 4.4 millones de años de antigüedad, con los caninos pequeños, se relaciona con nuestra anatomía y fisiología sexual única, incluso con nuestras familias y nuestra forma de caminar, todos podemos estar fundamentalmente ligados a él. Y de una forma mucho más ancestral de lo que jamás imaginamos.

¿QUÉ NOS APORTA ARDI?

- Ardi es el esqueleto homínido más viejo jamás localizado.

- Los primeros homínidos se desarrollaron en un ambiente boscoso.

- Ardi niega la teoría creacionista que impulsan las clases poseedoras para engañar a los trabajadores y así mantener sus privilegios, Ardi es el vestigio científico de la evolución del hombre , hechando por tierra teorías ingenuas e idealistas como la de Adan y Eva que mantuvo a la sociedad ciega y alejada de la Ciencia por siglos.

- La transición a la bipedalidad y el cambio en la función canina ocurrió bastante antes e independientemente después de la definición de las características de los homínidos.

- Los caninos pequeños en los Ardipithecus indican un cambio profundo en el complejo comportamiento social de los primeros homínidos.

- La bipedalidad debe haber formado parte de una adaptación más grande que proporcionó una ventaja biológica importante a los primeros homínidos.

Ver video en: http://video.tudiscovery.c

lunes, 12 de octubre de 2009

Ardy desplaza a Lucy en cadena evolutiva

Lucy el australipitecus mas antiguo, desplazado por arby en 1 millon de años

“Lucy” la mujer africana que vivió hace 3.2 millones de años dejó de ser nuestro primer antepasado en la cadena de evolución de los primates, ahora se conoce que es “Ardi” otra mujer africana de 120 centímetros de altura y que habitó en las zonas boscosas, hace 4.4 millones de años, en lo que hoy es Etiopía, el primer antepasado del hombre.

Los estudios realizados señalan que los Ardipithecus ramidus, especie a la que pertenece “Ardi” tenía la habilidad para trepar en cuatro patas a lo largo de las ramas de los árboles, al igual que lo hicieron algunos simios, pero al mismo tiempo podían caminar erguidos, lo que índica que éstos hallazgos podrían modificarán la concepción en la evolución humana.

La revista Science da a conocer este día, desde Washington, los resultados de una investigación colegiada de 47 científicos de universidades y centros de investigación ubicados alrededor del mundo, en la que se describe el entorno en el que habitó Ardipithecus, las partes específicas de su anatomía y los nuevos hallazgos en las investigaciones sobre la línea de evolución entre los homínidos y los simios africanos.

Hasta ahora “Lucy” había ocupado un lugar privilegiado en nuestro árbol genealógico, luego de ser exhumada hace casi 35 años en las colinas etíopes del Afar (el 24 de noviembre de 1974) y a cuyo fósil de homínido más famoso se le otorgó el título de ancestro más lejano de la Humanidad.

En la investigación que se da a conocer ahora se señala que el último antepasado común compartido por humanos y chimpancés vivió hace seis o más millones de años. Aunque Ardipithecus no es el último antepasado común, probablemente compartió varias de las características de este antecesor.

Como comparación, Ardipithecus es más de un millón de años más antiguo que “Lucy”, el esqueleto parcial femenino que pertenece a los Australopithecus afarensis.

A través de un análisis realizado a los restos disponibles de “Ardi”: cráneo, dientes, pelvis, manos, pies y otros huesos, los investigadores han determinado que Ardipithecus tenía una mezcla de rasgos “primitivos” compartidos con sus predecesores, los primates del Mioceno, y rasgos “derivados”, que comparte exclusivamente con homínidos posteriores.

Sin embargo, varios de sus rasgos no aparecen en los simios africanos de la época moderna. Por consiguiente, “una conclusión sorprendente es que es probable que los simios africanos hayan evolucionado ampliamente desde que compartimos ese último ancestro común, lo que convierte así a chimpancés y gorilas vivos en pobres modelos para el último antepasado común y para entender nuestra propia evolución desde ésa época”, señala la presentación preliminar de reporte.

“En Ardipithecus tenemos una forma no especializada que no ha evolucionado mucho en la dirección de Australopithecus. Por lo que cuando vas de la cabeza a los dedos del pie, lo que ves es una criatura mosaico, que no es ni chimpancé, ni es humano. Es Ardipithecus”, dice Tim White de la Universidad de California Berkeley, quien es uno de los principales autores de la investigación.

“Con un esqueleto tan completo, y con tantos otros individuos de la misma especie en el mismo horizonte temporal, podemos realmente entender la biología de este homínido”, señala Gen Suwa de la Universidad de Toxio, paleoantropólogo del Proyecto y también uno de los principales autores de Science.

“Estos artículos contienen una enorme cantidad de datos recolectados y analizados a través de un importante esfuerzo internacional de investigación. Ellos abren una ventana a un periodo de la evolución humana de la que hemos sabido poco, cuando los homínidos primitivos estaban estableciéndose en África, poco después de separarse del último antepasado que compartieron con los simios africanos”, dijo Brooks Hanson, subeditor de ciencias físicas de Science, la revista científica con más renombre en el mundo.

Este individuo, “Ardi” era una hembra, que pesaba alrededor de 50 kilogramos y medía unos 120 centímetros de altura.

En general, los hallazgos sugieren que los homínidos y los simios africanos han seguido, cada uno, diferentes senderos evolutivos, y que ya no podemos considerar a los chimpancés como “reemplazos” de nuestro último antepasado común.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails